Modulado 3.0

if (bored) try { while ( ! ( this.succeed() )) } catch ( IhaveSoMuchTimeException e) {};

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10 herramientas Open Source para realizar copias de seguridad de forma sencilla en Linux

Hacer copias de seguridad de nuestro sistema o de los archivos importantes que guardamos en nuestro ordenador es una tarea importante que muchos usuarios olvidan justo hasta el momento que ocurre un desastre. Por esa misma razón, he seleccionado 10 aplicaciones para linux sencillas de utilizar, con el objetivo de que cualquiera pueda tener a mano copias de respaldo en caso  de que algo malo ocurra.

La gran mayoría de estas imitan el sistema incremental que usa Time Machine de Apple, creando una copia de seguridad completa de lo que queremos guardar y posteriormente guardando copias de seguridad de los cambios realizados a partir de la última copia, permitiendo restaurar un fichero o varios seleccionando un punto en el tiempo. Las dos únicas aplicaciones de este listado que se diferencian son CloneZilla y Mondo Rescue. CloneZilla es un clon del famoso Norton Ghost y su función principal es crear crear imágenes completamente idénticas de un disco o una partición. Por otro lado, Mondo Rescue esta pensado como una utilidad para recuperación ante desastres, creando imágenes completas de todo el sistema. Para más información sólo tenéis que seguir los enlaces y mirar la documentación de cada una, realmente no tienen mucha complicación a la hora de configurar y demás historias, motivo por el cual me he ahorrado las descripciones y las características de cada una.

Por último me gustaría aclarar que el orden de la lista ha sido completamente involuntario, por lo que la calidad de las aplicaciones no van relacionadas con la posición en la que aparecen.

Tolerancia

De todos es sabido, que el gran archienemigo de la comunidad linuxera es Microsoft. Si existe un grupo extremista con ideas acérrimas cuyo estandarte es la libertad, esa es la comunidad de usuarios de linux. Pero, después de tantos años formando parte de este meollo, si he aprendido algo es precisamente que la tolerancia es una ecuación que va directamente proporcional a la ignorancia. No digo con esto, que todos estos intolerantes del software privado sean unos ignorantes, pero si creo que todos en cierta medida nos dejamos influenciar -al menos al principio- por el entusiasmo de formar parte de algo tan revolucionario. Como usuario de linux que soy (y nótese que lo escribo en minúsculas), he aprendido mucho de ésta gran comunidad. He aprendido lo suficiente cómo para poder arrojar un poco de mierda claridad al asunto.

Si tuviéramos que hacer un cálculo para catalogar a los diferentes tipos de usuarios de linux, nos llevaríamos una gran sorpresa. Obtendríamos un bajo número de usuarios puristas, férreos con sus ideas de software libre, colaboradores constantes en el desarrollo de aplicaciones, aportando bastantes cosas a dicha comunidad, y luego, tendríamos el resto. Éste resto es el conjunto importante, que dicho de una forma suave, sería un compendio de haraganes, cuya única función en la comunidad es: 1º quejarse de los productos de Microsoft (que se supone que no usan) y 2º quejarse de que los productos por los cuales no pagan, no son de calidad. Y he aquí la gran hipocresía en todo esto. Por que durante bastante tiempo vi mucho linuxero radical quejarse de Microsoft, pero lo más gracioso es que luego los veías por foros o canales de irc preguntando como hacer funcionar el photoshop con wine, o el famoso cliente de irc mIRC, o incluso algunos ¡hasta el explorer! Y es que aquí hablamos de tener mucha jeta, por que ya no hablamos de temas religiosos ni políticos, hablamos de temas económicos. Por eso voy a lanzar una pregunta: ¿Cuantos de los que tanto odiáis a Microsoft y ahora proclamáis el uso del software libre estaríais dispuestos a pagar por un producto de software libre? Ésta para empezar, que no necesito muchas respuestas, pues la verdad, muy pocos pagarían, ya que la característica fundamental que les atrae de todo esto es que es GRATIS.

Éste grupo de usuarios, tiene una característica común, (lo que en el lenguaje de los bofh se conoce como lusers) y es que son usuarios frustrados que van saltando de plataforma achacando la culpa del mal funcionamiento a ésta, y no a su propia torpeza. En el fondo, a mi me ha costado ser consciente de lo estúpido que era ese odio hacia microsoft, si no te gusta, no lo uses y punto. Pero, hay mas miga en este asunto, y como no, mucha mas hipocresía. Y he aquí la PREGUNTA: ¿Cuantos de vosotros usáis formatos libres de compresión (ogg, png, etc) pagáis por la música que escucháis, las películas que veis, por los juegos a los que jugáis…? Y es que resulta casi cómico, digno de una comedia de A3 a las 15:30 del medio día, tanta pancarta proclamando libertad cuando en sus oscuros rincones tienen tanto mp3, tanto divx, y tanto porno en jpg…

Por eso mismo, prefiero ser tolerante y coherente a convertirme en un intransigente ignorante. Y no diré nada más.

Video ganador del concurso ‘We’re Linux’

Al igual que los anuncios de “I’m a Mac” o “I’m a PC” (“Yo soy un Mac” o “Yo soy un PC”, de Apple y Microsoft respectivamente), The Linux Fundation lanzó en diciembre un concurso que consistía en animar a los entusiastas de Linux a crear videos de 1 minuto que explicaran que signigica para ellos además de convencer a otras personas a que usen Linux.

El video What does it mean to be free? (¿Qué significa ser libre?) ha sido elegido como ganador de entre los noveinta participantes del concurso. Amitay Tweeto, joven diseñador israelí de 25 años gozará del suculento premio de poder participar en el Simposium que se celebrará en Tokyo en Octubre del 2009.

Os dejo también los enlaces de los dos videos finalistas que han ocupado el segundo puesto del concurso:

Enlace original | Linux Fundation announces “We’re Linux” Winner.

8 motivos que convierten a Linux en un gran sistema operativo

Es muy normal encontrar usuarios que  a causa de la frustración, llámese Windows Vista o cualquier otro producto de Microsoft, se vean obligados a buscar una alternativa. Este no es mi caso. Yo he sido (y soy) un usuario orgulloso de Linux desde la época de explendor de la vieja Slackware, cuando muy pocos se atrevian a pelearse con este “novedoso” sistema. Por esa misma razón me gustaría compartir mi experiencia con esta lista de 8 razones -aunque en realidad sólo sean 7- por las cuales pienso que Linux es un gran sistema operativo.

  1. La comunidad: Seguramente, una de las razones más atractivas. El conjunto de usuarios -tanto profesionales como domésticos- que engloban la comunidad de Linux es probablemente de las más enriquecedoras. Blogs, foros, listas de correo, portales de desarrollo, etc. Una fuente de riqueza en información y colaboración.
  2. Software: Entender esta parte es algo más que una filosofía de vida como algunos lo llaman. Entender que tienes a tu disposición una cantidad de aplicaciones y proyectos en los que puedes participar abiertamente (tanto si eres programador como no) y compartir los beneficios con otros usuarios (o simplemente beneficiarte de ellos) realmente no tiene precio -ni mastercard ni todo lo demás-. Y además, la palabra mágica, GRATIS.
  3. Variedad: Si hacemos una búsqueda a lo grande en distrowatch obtenemos una lista de 300 distribuciones para diferentes tipos de uso. LiveCD, escritorio, servidor… ¿Algo que decir al respecto?
  4. Productividad: Con Linux podemos,  usar nuestro ordenador como una estación de trabajo. Montar un servidor casero, ya sea un NAS (Network Attached Storage), un media center, nuestro servidor web para nuestro Blog, etc. Podemos tener al alcance de nuestros dedos infraestructuras dignas de grandes empresas a bajo coste, sin necesidad de invertir dinero (o sí) en licencias para Software.
  5. Reciclaje: Normalmente, la gente en cuanto el Windows empieza a ir a tirones, o bien actualizan el hardware o mandan el PC a la basura porque se ha quedado obsoleto. Nosotros podemos reciclar estos equipos viejos y es precisamente de lo que hablaba en el punto 4. Puedes montar un router casero, o un punto de acceso, o simplemente dejar un terminal tonto para monitorear uno de tus servidores… etc, etc, etc.
  6. Escalabilidad: ¿Alguna vez has soñado con tener tu propio supercomputador? Pues siguiendo el punto 5, si reciclamos, sólo necesitamos un buen switch e ir conectando nuevos nodos a tu red, ¿Y que es lo que tenemos? Un cluster.
  7. Shell Scripting: Todo aquello que hayas imaginado, y seguramente, todo aquello que probablemente no seas capaz de imaginar puede hacerse con un shell script. Y si no, para eso esta python.
  8. Y por último, la razón de más peso, y es que no hay sólo 8 motivos, existen tantas y tantas razones que seguramente he pasado por alto las más importantes. Como el soporte de una cantidad abundante de sistemas de ficheros, la estabilidad, la seguridad, la comodidad a la hora de actualizar el sistema -si usamos debian o derivados- y un largo etc. Por esa misma razón lo que espero es que no pierdas más el tiempo y salgas ahí a fuera a buscar tus propias razones para amar -como todos nosotros amamos- al pingüino.

¿Tu también piensas que es un gran sistema operativo?

LVM: Ventajas sobre el particionado tradicional

Una de las maravillas de Linux (una de las principales razones por las que no cambio de sistema operativo) es seguramente LVM. Una de las características fundamentales de LVM es que podemos asignar uno o varios discos duros a formar parte de lo que en LVM se denomina un Grupo de Volúmenes Lógicos, en donde podemos definir (obviamente) Volúmenes Lógicos, que son para que nos entendamos, una distribución lógica del espacio de ese grupo de volúmenes (igual al particionado del disco duro), con la gran diferencia de que estos volúmenes pueden formar parte de un sólo disco duro o estar compuesto por varios.

Uno de los grandes inconvenientes de los iniciados en Linux es siempre el particionado del disco. A todos nos surgió la misma duda la primera vez que instalamos este sistema operativo: ¿Qué espacio he de asignarle a cada partición? Esta duda es fácil de responder teniendo en cuenta la cantidad de información que hay hoy día en la red, pero ¿que ocurriría si nos equivocamos y vemos que el particionado es deficiente? Esta es una de las grandes ventajas de usar LVM sobre el particionado tradicional, y es precisamente por eso por lo que distribuciones como Fedora usan LVM por defecto en la instalación. Entre sus muchas posibilidades, lo que hace más interesante a LVM es que podemos redimensionar a placer los volúmenes lógicos una vez creados. Existen herramientas como Partition Magic o Parted para redimensionar particiones, pero a mi gusto y aunque son herramientas muy potentes que pueden sacarte de un apuro en un momento dado, son tediosas y a veces algo inconsistentes. Otra de las grandes ventajas que tiene usar LVM es que podemos añadir discos duros a nuestros grupos de volúmenes, con lo cual, podemos ir agrandando nuestros volúmenes manteniendo nuestro sistema de ficheros como si sólo tuviéramos un disco duro en el equipo. Para entenderlo mejor, un volúmen podría ser la partición para el raiz (/ o root), o para los usuarios del sistema (/home), o incluso donde almacenamos las copias de seguridad (/opt/backup). Con LVM podemos distribuir nuestro sistema de ficheros a nuestro antojo, ya sea en un disco duro, una partición, o varios discos, usando RAID o no.

Es verdad que hace unos años usar LVM era algo bastante engorroso, sobretodo para una persona novel, pero hoy en día tenemos herramientas gráficas muy potentes para administrar nuestro sistema de ficheros con LVM. Una de estas herramientas es la que usa la distribución Fedora, system-config-lvm.

system-config-lvm
system-config-lvm

Como podéis observar en la imagen, se trata de un sistema de ficheros compuesto por dos discos duros en los que tenemos definidos tres volúmenes logicos: root, home y swap.

Aunque es una herramienta desarrollada principalmente para Fedora, está también disponible para Debian, Ubuntu y algún que otro sistema mas.

Así pues y para finalizar, si estáis pensando en hacer una instalación limpia de Linux (sea cual sea la distribución) mi recomendación es que os documentéis bien sobre LVM (tanto en la propia documentación de vuestra distribución favorita como la que hay suelta por la red) y le deis una oportunidad, ya que con el tiempo no os arrepentiréis.

Enlaces de interés:

LVM. Como instalar y configurar LVM en Ubuntu. | vía ubuntu-es.org

Understanding LVM |vía Guía de instalacion de Fedora 10 (Ingles)

Uso de LVM en Debian | vía esDebian.org

Entendiendo la línea de comandos

Hace tiempo que llevo pensando abrir una nueva sección donde compartir todos esos trucos que vamos aprendiendo a lo largo del tiempo. Para inaugurarla he decido colgar el último que aprendí.

Cuantas veces, sobre todo los que usamos ubuntu, a la hora de lanzar un comando que requiere privilegios de root se nos olvida escribir el condenado sudo.  Pues bien os voy a explicar de forma muy sencilla como añadir el ultimo comando que ejecutamos en bash para no tener que volver a escribirlo.

Supongamos que queremos editar el fichero de configuracion X (vease que X hace referencia a un ejemplo y no al fichero de configuracion de X.org) y escribimos el siguiente comando:

$ vi /etc/config/x

Obviamente, como no tenemos privilegios de root, no podremos salvar los cambios. Pero no pasa nada solo tendremos que escribir lo siguiente:

$ sudo !!

Y bash se encargara de autocompletar el ultimo comando que ejecutamos en la terminal quedando así:

$ sudo vi /etc/config/x

Linux Virtual Server: Clusters en Linux

Hace unos días hablaba sobre conceptos básicos a la hora de diseñar un cluster (aunque la entrada hacía referencia a una base de datos esto se puede extrapolar a cualquier otro tipo de servicio). Hoy me quiero centrar un poco en lo que denominábamos front-end del cluster, esto es,  la parte del cluster que gestiona la disponibilidad y la carga del cluster. Para ello que menos que hacer mención a LVS (Linux Virtual Server).

¿Qué es LVS? Un cluster LVS es un grupo de servidores  reales que de forma trasparente para el usuario actúa como si fuera un único y gran servidor.  A este servidor homogéneo se le llama “Virtual Server”. Los servidores reales son gestionados por un Director (también denominado load balancer o balanceador de carga).  La parte esencial del director es ipvs.  IPVS (IP Virtual Server) implementa una capa de transporte dentro del kernel de Linux que distribuye las peticiones de los clientes entre los servidores reales (balance de carga). Cuando hablamos de balance de carga en redes disponemos de diferentes tipos. Todos ellos se basan en las diferentes capas del modelo OSI, en concreto ipvs es un balanceador de carga Layer-4, porque usa protocolos como udp, tcp y sctp para redistribuir los paquetes a través de la red (Capa de transporte).

Llegado a este punto, debemos entender que el corazón de un cluster es precisamente el Director.  Es crucial para el correcto funcionamiento de nuestro cluster asegurarnos la disponibilidad de al menos un Director en funcionamiento. Para ello solo necesitamos una máquina lo suficientemente potente como para hacerse cargo del trabajo de Director en caso de que se produjera un fallo del Director principal (o también para poder realizar tareas de mantenimiento). Esto es posible mediante el uso de aplicaciones como heartbeat o UltraMonkey. Aquí es donde entramos en la parte de gestión del cluster y asegurarnos la disponibilidad de éste. Existen gran cantidad de software que conjuntamente con LVS trabajan para la gestión del cluster para proporcionar un servicio robusto, garantizando la disponibilidad de éste y un buen rendimiento. Un listado (sacado de la página oficial de LVS) podría ser el siguiente:

Yo prefiero usar UltraMonkey por  su fácil administración y configuración. Para ver un ejemplo de como configurar un cluster de servidores web de alta disponibilidad con dos balanceadores de carga con UltraMonkey visitad este  enlace.

Por último si os ha gustado esta entrada (y os ha sabido a poco)  existen proyectos como The High Avility Linux Project donde podreis conseguir bastante información referente a este tema.

Enlaces en los que me he basado para escribir esta entrada:

Preguntas que debes plantearte antes de usar Linux

Ayer leí una entrada en humor por horas que relata una mala experiencia al intentar hacer el cambio a Linux. Meditando en lo leído he imaginado cuantos cientos (quizás miles) de personas se frustran intentando migrar sus ordenadores personales al tan famoso “Linux”. Supongo, que quizás por las modas, o bien por la presión mediática en Internet, mucha gente se lanza a la aventura con la esperanza de encontrar la solución a sus frustraciones diarias con la informática, pero que en realidad, lo que consiguen es frustrarse una vez más.

Es por eso que estaba planteándome que cuestiones deberíamos pararnos a pensar antes de lanzarnos a dicha aventura, cuanto tiempo estamos dispuestos a invertir en el proceso (o cuanto estamos dispuestos a sacrificarnos), las ganas de aprender o adaptarnos a un sistema nuevo, incluso la flexibilidad con la que nos movemos delante de un ordenador.

Para empezar, yo creo que la cuestión principal que tenemos que plantearnos es si realmente queremos cambiar de sistema operativo por necesidad. Que no se trate del capricho de querer ir a la moda, algo que nos pierde a los seres humanos. Porque muchas veces le achacamos la culpa a quién no la tiene (véase por un mal uso del ordenador), y pensamos que si instalamos linux nuestros problemas van a desaparecer. En estos casos, el usuario que es torpe, lo seguirá siendo instale el sistema que instale.

Otra cuestión fundamental es la paciencia. Es crucial tener paciencia cuando damos un salto tan cuantitativo como lo es el cambiar de plataforma de trabajo. Muchas cosas nos resultarán familiares,  pero otras muchas nos serán completamente desconocidas, haciéndonos algunas veces incluso perder los nervios. A mis amigos siempre les recomiendo que se lo tomen con calma, no hay que tener prisa en estos casos, por eso normalmente les recomiendo algunos enlaces para que vayan leyendo, poco a poco, sobre características, buscadores de aplicaciones, alternativas, diferencias, etc. Para que, o bien se desilusionen o bien se den cuenta que realmente es lo que están buscando. Casi siempre en estos casos suelo recomendar lo mismo (aunque uno tuvo su momento radical hace años) y es que uno en la vida tiene que ser ante todo práctico. Si normalmente estás a gusto con tu sistema operativo y el conjunto de aplicaciones que usas, no hay necesidad de cambiar. Otra cosa bien distinta es que estás cansado de tirar de la mula para encontrar aplicaciones, para eso hay una solución sencilla, que es buscar aplicaciones Open Source para tu propia plataforma, sin necesidad de cambiar de sistema operativo, y es por eso mismo por lo que suelo pasar les enlaces para que vayan viendo que se puede prescindir del software pirata, aun usando windows.

Luego tenemos otro tipo de usuario, el que instala Linux para pasarse el día corriendo aplicaciones de windows (que normalmente son pirata) emuladas con wine. Este tipo de usuario también debería plantearse una cuestión moral y filosófica, ¿Para qué emular si puedes correrlo nativo? A esta pregunta he obtenido respuestas tan graciosas como “Porque linux es gratis y así no necesito tener windows pirata”, y créanme que me parece de lo mas curioso, teniendo en cuenta que la gran mayoría de juegos, programas y demás cosas emuladas eran normalmente descargadas de la mula con sus correspondientes serials y cracks… Normalmente este usuario suele ser fruto del caso anterior, por desconocer por completo que existen alternativas libres tan buenas o incluso mejores que sus semejantes propietarios. Y bueno, a veces no solo por desconocimiento, es que los hay burros brutos.

Por último, la cuestión mas importante, cuantas ganas tienes de leer, enfrentarte a solucionar nuevos problemas, aprender… Y cuando tiempo crees que te va durar la fuerza de voluntad en caso de que la respuesta a todo lo anterior sea positiva. No es suficiente pillar las cosas con mucha ilusión, pues tendemos a idolatrar, idealizar, etc, y en cuanto nos surge el primer problema, nos venimos a bajo.

Por eso mismo, y resumiendo, si dedicamos un tiempo a leer para documentarnos primero, quizás encontremos lo que buscamos, o quizás nos demos cuenta que lo que buscamos ya lo tenemos. No es ninguna deshonra usar windows como sistema operativo (Si en su día pagamos la licencia con el ordenador personal que adquirimos) como tampoco es ninguna panacea usar Linux, ni ninguna alternativa mágica que nos propongan. Lo fundamental radica en saber lo que realmente necesita uno, pero no siempre sabemos lo que queremos.

Además, con esto todos saldremos ganando. La comunidad de usuarios que usamos Linux nos quitaremos de encima muchos comentarios de usuarios frustrados quejándose con pataletas por haber fracasado en su intento (no es el caso de la entrada que mencioné al principio), Y ellos no seguirán acumulando frustraciones, previniendo posibles problemas cardíacos

Administración remota de máquinas Linux, *NIX con Ruby y SSH

Hoy me gustaría mostrar la versatilidad y sencillez de Ruby a la hora de crear scripts para la gestión remota de nuestros servidores a través de ssh.

Para llevar a cabo este tipo de tareas, lo primero que necesitamos es una librería para ruby llamada net-ssh. Asumiré que disponemos de los conocimientos necesarios para instalarla, si no fuera el caso, en este enlace está toda la documentación necesaria para comprender el sistema de paquetes y librerías de Ruby conocido como Rubygems.

Bueno, para empezar, veamos lo sencillo que es crear una conexión ssh:

require "net/ssh"
Net::SSH.start(url, user, pass) do |ssh|
    shell = ssh.shell.sync
    puts shell.ruby("-v").stdout
end

Este pequeño trozo de código creará una conexión que imprimirá en pantalla la versión remota de Ruby instalada en el servidor.

Una de las maravillas de esta librería es que detecta automáticamente el sistema criptográfico de autenticación para ssh que tenemos en el sistema, así pues, si nuestros servidores usan pares de claves públicas y privadas no necesitaríamos introducir la contraseña. Para saber más acerca de este tipo de autenticación ejecutar man ssh y man ssh-keygen.

Ahora supongamos la siguiente situación, imaginemos que queremos limpiar los directorios /tmp y /opt del equipo remoto, pero no queremos crear un script en el servidor por cuestiones de seguridad. Pues bien el trozo de código sería el siguiente:

require "net/ssh"
  class HostRemoto
     def initialize(url, user = root)
        @shell = Net::SSH.start(url, user).shell.sync
     end
     def clear_dirs(*dirs)
        dirs.each { |dir| @shell.send_command("rm -rf #{dir}/*") }
     end
  end

Con esta clase definimos la creación de la sesión ssh y la función (o método) para limpiar los directorios que a continuación le pasaremos como parámetro. Fijándonos en la función clear_dirs(*dirs) podemos observar la facilidad con la que podemos pasarle parámetros a una función en Ruby, y todo gracias al ‘*’.

Para terminar, con el siguiente trozo de código ejecutaríamos la orden de limpiar los directorios:

unsafe_hosts.each do |host|
    RemoteHost.new(host).clear_dirs("/tmp", "/opt")
end

Y así de sencillo, por último solo tendríamos que crear nuestro script e incluirlo en las tareas de crontab para que se ejecutase cada X tiempo.

Lo bueno de esto, es que podríamos hacer infinidad de pequeños scripts muy útiles, como copias de seguridad remotas (si no tienes ganas de pelearte con sistemas complejos como bacula etc), búsqueda de algún fichero en concreto sin tener que ir abriendo sesiones, o incluso editarlo.

En fin, espero que con esta pequeña muestra vosotros también disfruteis de las maravillas de este elegante lenguaje de programación.

15 días de prueba en Fedora 9

Bueno, hoy hace exactamente 15 días desde que escribí un post hablando de mis primeras impresiones sobre Fedora 9. Para no ser redundante, no voy a volver a hablar de aquellas primeras impresiones, por el contrario, me gustaría centrarme en un par de detalles por los cuales mi satisfacción no ha sido plena en esta ultima semana.

El principal, fue el chasco tan grande a la hora de instalar los drivers propietarios de nvidia (lo sé, lo sé, eso es algo externo a la distribución, pero para muchas personas es algo importante), aunque pensé que había pasado tiempo suficiente desde su lanzamiento como para no llevarme esta sorpresa. Al final, tuve que rendirme con los paquetes del repositorio de livna porque aquello no había forma de que funcionase correctamente (al menos el 3D) y me bajé el driver de la propia web de nvidia y lo instalé a la vieja usanza, cosa que no me gustó por varios motivos, pero el principal, las actualizaciones. Del mismo modo, como la versión de Xorg (X.Org X Server 1.5.0) que viene por defecto en esta peculiar Fedora que se lleva a matar concretamente con los drivers de nvidia, he tenido ciertas vicisitudes a la hora de activar los efectos de escritorio, que sin saber ni como ni por qué, siguen sin estar activos por defecto. A esto último le debo la culpa a la poca paciencia y el poco tiempo que le he dedicado a investigar el problema… ¿Por qué? Precisamente porque tengo una Ubuntu 8.04 funcionando tan bien que no creí necesario dedicarle mas esfuerzos. Si no quiere funcionar bien, que no funcione. Luego, y resumiendo, he tenido algunos problemas con Gnome y alguna aplicación que otra, pero nada fuera de lo normal, eso, y yum que no termina de cuajarme, donde se ponga APT que se quite lo demás (Y ya se que exíste APT-RPM).

Además, me gustaría aclarar que en ningún momento pretendo persuadir a nadie de que use una distribución u otra, y al mismo tiempo, este artículo no pretende ser mas que lo que es, un simple comentario sobre mi experiencia con esta distribución de linux. Es de todos bien sabido que hay muchos sabores con los que experimentar y cada uno deberá tener el criterio suficiente para usar una u otra. Por el contrario, si que quiero dejar claro que, aunque la conclusión que obtendrás tras leer este artículo radica en que no he quedado del todo satisfecho con Fedora, he de decir que se trata de una gran distribución y no dudaría en recomendarla, si no fuera porque he de reconocer que Ubuntu hace tiempo que terminó de conquistarme.

Supongo, que esta misma situación hace años, cuando usaba Slackware (porque en realidad no había muchas mas alternativas) habría sido completamente diferente. Pero hoy por hoy no tengo las mismas ganas de experimentar que tenía en aquel tiempo. Supongo que con la edad uno se va volviendo más perezoso.